Traducción con TMS2018-02-20T16:57:33+00:00

Traducción con sistemas de gestión de traducción

Uso y proceso

Desde la década de 1990, los sistemas de gestión de traducción (TMS) son un componente fundamental de nuestros procesos de traducción. Estos sistemas ayudan a nuestros traductores, revisores y gestores de proyectos a cumplir algunos requisitos de calidad esenciales, como asegurar la coherencia terminológica, garantizar la integridad del texto y emplear una terminología correcta. Además, los TMS permiten procesar proyectos multilingües de manera íntegra, eficaz y eficiente desde el momento en que se recibe el encargo hasta la entrega final o la publicación del contenido. Así, las herramientas informáticas modernas son un aspecto muy importante en nuestros procesos y en nuestra gestión de la calidad.

Los resultados del análisis realizado por el programa suelen servir como base para calcular el coste de un proyecto y, por tanto, también para ofrecer un presupuesto. Los datos orientativos (número total de palabras, índice de repeticiones, etc.) que nos proporciona el programa también ayudan a planificar la duración del proceso.

En tsd creamos para cada cliente una memoria de traducción individual, también denominada «Translation Memory» o, en su forma abreviada, «TM». Después de traducirse, todos los segmentos se guardan en pares bilingües en la base de datos generada por el programa.
De esta manera, en futuros proyectos el programa nos permitirá saber si hay segmentos en el texto que ya habíamos traducido en proyectos anteriores.

Cuando el traductor llega a un segmento que ya se ha traducido anteriormente, el programa le sugiere la traducción empleada en el proyecto anterior. Entonces, el traductor revisa la traducción y la utiliza para este nuevo proyecto, o bien la adapta como corresponda. Además, después de terminar la revisión, se puede efectuar un control de calidad automático. Durante este control se comprueba, por ejemplo, si todos los segmentos del texto original poseen un equivalente en la lengua meta y se revisan los contenidos invariables (como los números).

El gestor de proyectos puede extraer el contenido traducido del programa y enviárselo al cliente en el mismo formato que el del texto original. También hay otras vías de transmisión posibles, como en el caso de procesos automatizados.

Objetivos y tipos de TMS

A continuación encontrará un breve resumen de los objetivos que se persiguen al utilizar sistemas de gestión de traducción:

  • Garantizar la coherencia terminológica: incluso en relación a proyectos realizados hace mucho tiempo.
  • Acelerar el proceso de traducción: tiempos de ejecución más cortos.

  • Reducir los costes continuamente sin que la calidad se vea afectada: cuantos más segmentos haya disponibles en una memoria de traducción, más concordancias podremos obtener y más podremos reducir los costes.
  • Registrar terminología que se le muestre al traductor cuando corresponda, de forma similar a los segmentos repetidos entre distintos proyectos.

Como cada proyecto se configura de forma diferente y tsd ofrece a nuestros clientes distintos flujos de trabajo en función de sus necesidades, somos muy versátiles en lo que respecta a los sistemas de gestión de traducción:

  • Across Language Server

  • SDL Trados Studio

  • Kilgray memoQ

  • Star Transit

Todos los programas anteriores son compatibles con múltiples formatos. En tsd decidimos cuál es la herramienta más apropiada para cada cliente de manera individual. El flujo de trabajo se define atendiendo a los requisitos concretos del cliente y del proyecto.

Como en tsd trabajamos diariamente con sistemas de gestión de traducción, nos aseguramos de buscar trabajadores que sepan manejar los programas con soltura y seguridad. Además, nuestros empleados reciben regularmente cursos de formación centrados en la gestión de la calidad.

En tsd mantenemos un contacto constante con nuestros socios, nos mantenemos informados sobre los nuevos desarrollos del mercado y evaluamos periódicamente los distintos enfoques. Todo esto nos permite mantenernos al día, adaptarnos a procesos de trabajo especiales y reaccionar rápidamente a los nuevos requisitos.